jueves, 25 de junio de 2009
AUTORREALIZACION I
No estoy diciendo tampoco que busquemos ser diferentes en todos los sentidos, o que haya que considerarse a todas horas diferentes al resto. Somos humanos y, al ser de la misma raza, todos tenemos sentimientos y necesidades, todos estamos vivos y la vida nos iguala a todos al acabar con la muerte. Son cosas por las que todos pasamos, enamorarse, decepcionarse, entristecerse o alegrarse, emociones que sentimos todos alguna vez en la vida, aunque estén provocadas por hechos dispares. Me fastidia toda esa gente que critica al resto sintiéndose superiores a los demás por el simple hecho de gustarle algo de cierta calidad. Es verdad que hay gente que es estúpida y no se da cuenta de que cree que el modo de vida que lleva y lo que espera de la vida es mediocre, y además de eso, la gente a la que desprecia en el presente será la propietaria de los culos que tenga que besar en un futuro. Pero esas personas posiblemente se darán cuenta de sus errores con el tiempo y si están demasiado ciegas para verlo, se merecen lo que les ocurra, porque se lo habrán buscado ellos. Y con esto tampoco quiero decir que yo no critique y me ponga por encima de los demás muchas veces.
En realidad lo que intento decir, es que, por mucho que nos duela, no somos superiores a nadie por el simple hecho de que venimos de un orgasmo como el resto de los seres humanos y que no se salva ni la reina del baile, por muy guapa que sea, de palmarla.
Sinceramente, apartando las distinciones elitistas que sólo nos rebajan y no nos ayudan a mejorar, habría que ser consciente de uno, de una misma y decidir si la forma en la que pensamos y en la que elegimos cómo queremos vivir está hecho para nosotros o es algo que nos han metido en la cabeza a base de refrescos de cola que venden la felicidad embotellada.
Y es que, lo genérico sólo debería existir para los medicamentos.
lunes, 22 de junio de 2009
and the winner is...
Guarda esa falsa arrogancia y esa sonrisa de satisfacción, de mí puedes olvidarte, carteles y pósters con guaperas de cartón hay en cualquier habitación o carpeta de niña suprahormonada. ¿A qué viene esconderse detrás de unas estúpidas lentillas?
viernes, 19 de junio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
ainss
-¿Qué?¿el qué?
-Eso, escucha.
-No sé a qué te refieres.
-Que sí, es jodidamente genial.
-Yo no oigo nada.
-Pues eso es lo genial, cuando por fin cierras la maldita boca para concederle el turno de palabra al silencio.

Esto es lo que pasa cuando tu vecino tiene un cocodrilo de plástico pegado a la pared del patio, y nadie te avisa de que es de mentira, y tú te asomas al balcón y crees que este año las lagartijas crecen con la crisis.
O algo
miércoles, 3 de junio de 2009
La primavera es así, espachurra sentimientos, provoca estornudos incontrolables y te irrita los ojos. Pero es flor de un día.
martes, 12 de mayo de 2009
pain...with love
Un pensamiento por los que están...y por los que estuvieron
domingo, 3 de mayo de 2009
Under zero

"You'll never know the way your words have haunted meI can't believe you'd ask these things of me
You don't know me
Now or ever
You belong to me, my snow white queen..."
- I don't belong anybody.
Tengo un documento con este nombre, Under zero, y cuando lo creé fue en parte por la época del año que era y en parte, la mayor parte, por como me sentía en esos momentos. El tiempo no era lo único congelado entonces. Y quizás ahora que se han ido las blancas temperaturas, siga esa cosa fría que no tiene que ver con la meteorología. Quizá más frío que el exterior sea el interior mismo.
“I've never feel this way before” parece ser una frase muy buena ahora, pero no en el sentido en que se suele cantar. Nunca había estado tan…fría no es la palabra, es…indiferente. Porque no hay resentimiento, ni celos. Ni siquiera puedo recordar nada como solía hacerlo y recrearme en el dolor con los recuerdos o llegar a sentir pena al menos.
No es malo en realidad ni bueno, simplemente no es nada.
Es sólo que…no había estado así antes y no sé como tratarme a mí misma. He cambiado tanto en tan poco tiempo que a veces no me reconozco. ¿Quién es esa que se mira en el reflejo de la ventana e intenta pensar como antaño? Algo por lo que en otro tiempo lo habría dado todo sin dudarlo ahora me aterroriza. La simple idea de pensarlo hace que quiera huir, lejos, y apartarlo de mí, igual que se aparta una molesta mosca con la mano.No es que haya madurado es que es un cambio radical que me ha dejado bastante aturdida, y las normas de cortesía convencionales no parecen servir para mantener conversaciones interiores sin imprevisibles cambios de humor.
Me digo a una y otra vez, que no es que vea las cosas tan diferentes ahora, si no que espero cosas diferentes de personas diferentes. La cuestión es encontrarlas y mientras tanto sólo queda esperar.
Esperar, congelada bajo cero.
